22 September 2017, 0 Comentarios

Historia del patio. ¿Que es un patio?

Desde que el hombre se sedentarizó en las zonas cálidas, con la revolución neolítica, la mayor parte de sus actividades cotidianas las realizaba al aire libre, en ocasiones bajo un chamizo cubierto de esteras, en un espacio delimitado normalmente por un cercado, denominado habitualmente como “Kraaal” (término de origen sudafricano zulú), y en el que también se encontraba la choza. Este cercado servía, tanto para delimitar el espacio doméstico familiar para albergar sus pertenencias y ganados, como para defenderlos frente a las alimañas.

Nuestra perspectiva, excesivamente urbana, nos hace extrapolar a otros medios y culturas, esa idea del espacio doméstico como lugar cubierto, cerrado y aislado del exterior. Incluso en la actualidad, espacios como calles y plazas en nuestros pueblos, antaño escenario de todo tipo de actividades privadas (la matanza o el tejido, por poner algún ejemplo), ha sido “privatizado” por los ayuntamientos, en detrimento de ese uso tradicional de los vecinos. Por ello, debemos ver este fenómeno desde una perspectiva etnográfica.

Pero volviendo a esos cercados domésticos, vemos como las chozas apenas servían para albergar a sus propietarios. En realidad solo se empleaban para dormir o cuando el tiempo impedía estar fuera. Otras construcciones, como almacenes o silos, se situaban en el perímetro de esos cercados, en ocasiones compartiendo espacio con los cercados del ganado, dejando el área central para el fuego o los chamizos bajo los que se tejía, se elaboraba la cerámica o se preparaban alimentos, entre otras muchas actividades. En esas etapas del desarrollo cultural, la tendencia era la de buscar espacios circulares, de fácil construcción, buena resistencia y que precisaba de materiales poco costosos de conseguir.

La suma de varios de estos espacios familiares daba lugar a los poblados, que en ocasiones optimizaban el espacio concentrando los ganados en cercados comunales y compartiendo un espacio común, lo que con el paso del tiempo daría lugar a la plaza, como centro de la comunidad. De hecho la diferencia entre el patio y la plaza, no deja de ser una diferencia de escala, siendo el patio de uso privativo y la plaza, colectivo.

En la actualidad, muchas áreas geográficas por todo el planeta, siguen manteniendo este tipo de “urbanismo” desde hace al menos 10.000 años, por seguir explotando de forma invariable el territorio, sobre todo en áreas  periféricas con condiciones extremas.

El poblado neolítico de Catal Huyuk, (6000 a.c) Turquía conservado en excepcionales condiciones, permitieron interpretar un espacio parcialmente cubierto por donde salía el humo. Una representación pictórica mural, encontrada en una de las casas, permite visualizar una vista aérea del poblado con un volcán en erupción al fondo, en el que cada casa parece tener un patio.

Con el tiempo, con el desarrollo de esos pueblos y su mayor complejidad tecnológica, esas construcciones periféricas fueron adosándose unas a otras, sustituyendo sus partes traseras a los propios cercados, con lo que el espacio central se encontraría perfectamente delimitado, conformando lo que entendemos por Patio.

Por lo tanto, en su origen, será un espacio determinado por el uso, lo que en antropología se entiende como determinismo funcional: ante un mismo estímulo -la necesidad de disponer de un espacio privado para desarrollar determinadas actividades cotidianas-, la respuesta de sociedades con un mismo grado de desarrollo y en un medio similar será esencialmente parecido, independientemente de donde se encuentre.

Pero no hay que olvidar que habría otras alternativas espaciales para estos menesteres, como los techos planos, en áreas en las que la escasez de madera obligaba a un uso alternativo de la tierra (adobe y/o tapial) como material de construcción.

Existen por tanto patios en prácticamente todas las sociedades sedentarias, tanto en el mundo andino y centroamericano, como en China, Japón, India, Persia, Egipto…. aunque no vamos a detenernos en ellos puedes ver aquí unos ejemplos.

Patios egipcios, asirios, sumerios y babilonio.        

 

 Patios egipcios.

Patios chinos.

 

Patios mayas (Palenque, Mejico)

 

   

 

Patio teotihuacano ( Teotihuacan, Mejico)

 

 

Pero, aparte de esas actividades tecnológicas cotidianas, el patio no deja de ser un espacio multifuncional. Como distribuidor, permitía el acceso a las diferentes estancias circundantes, con lo que pasaba también a ser un lugar de representación del propietario. Para ello se añadían elementos que reflejarían el rango social del individuo, su relevancia económica, su poder, etc.

Los ejemplos más llamativos, los tenemos sin duda en los palacios, que incorporan elementos simbólicos de prestigio, como columnas, fuentes, jardines, esculturas, pinturas, entre otros. Con ello, las clases dirigentes –nobles, reyes o sacerdotes-, reflejaban su poder y justificación social ante el resto de la población.

 

Continuara........

Debido a su extensión y a su contenido tan interesante lo he dividido en dos artículos, el próximo post, El patio Mediterraneo, sera aun si cabe mas interesante ya que hablara sobre nuestro querido patio mediterráneo herencia de la arquitectura romana y árabe mudéjar.

Espero que este articulo os haya gustado tanto como a mi.

Y quiero aprovechar para darle las gracias a Fernando Velasco por su amabilidad y su buen saber!!

Textos y contenido:

Fernando Velasco Steigrad. Arqueólogo.

Técnico arqueólogo de la Dirección General de Patrimonio Histórico.

Aquí podéis encontrar mas información sobre sus trabajos:

Comisión de seguimiento del plan nacional de arquitectura tradicional.

Dialnet.

Fotografías:

- The africaontouch.com

- Houzz.com

- Pixbay.com